miércoles, 27 de julio de 2016

CUATRO POEMAS EN DOS GRUPOS DE DOS CON UNA CODA FORZADA A MODO DE ESTRAMBOTE

1.1.   DONDE PHOEBE ES EL HALCÓN

Amar es como el arte de la cetrería;
hay que domesticar al ave rapaz
cuyas garras o hieren o acarician.
Debemos tener paciencia: el amor
es ese animal irracional; seamos pues
indulgentes con los errores primeros;
pero una vez domesticado,
no seamos ilusos; su natural propensión
es volar muy lejos de nosotros.

1.2.   NIGHTMARE

A ver si te espanta el sueño que ayer tuve:
eras una esclava que un comerciante te ofrecía,
morosamente se explayaba en lo moceril de tus años,
y besaba tus labios, y palpaba tus nalgas,
(el tipo era gordo y grasiento como un tonel),
y desplazaba viscoso su mano por tu espalda,
y jocoso y truchimán y ufano decía, decía el muy cabrón,
que acaricias y gozas al ser acariciada,
que palpas cuando eres palpada,
que amas con la lengua si la lengua te ama.
Desperté desvelado y saqué todos los sextercios del banco.
Nunca el amor debe ser el lugar del excremento.


2.1.   FEMME FATAL

Acaba de ponerse la toalla entre las piernas
(las ingles recién depiladas).
Me excita el bravío mar de sus gritos histéricos
o que eche a menudo somníferos en el champán.
Me gusta tanto imaginarte así Phoebe:
enfurecida por perder a las cartas o por el carácter de tu madre
o con irrebatibles ideas de matar o bien suicidarte
(pende como la duda en la punta de un florete
el que me vueles o no la tapa de los sesos).
Acabas de colocar tus braguitas en la maleta con el dinero.
Vas descalza por la grava
y unas moléculas de buganvilla te pican en las aletas de la nariz.
Vienes con el rímel corrido, agujereadas las medias,
ensangrentadas las uñas, sucio el pelo.
O algo de poesía hay en todo esto
o estamos ante otra súbita alucinación del poeta.

2.2.   DANGEROUS

La policía nos pisa los talones, mon amour.
¿No te parece que mucho disuena Mozart en el salpicadero?,
se acoplaría más aquí la música de algún rapero mafioso.
¿Nos iremos con la droga y los millones?
¿Entonces escuchas ya los motores y rotores en marcha?
Querida, no crees más factible cambiar de una vez de vida
y habitar una linda casita vallada en New Hampshire
con pérgola, barbacoa y fox-terrier.
No crees factible no engañar más al seguro
y escribir así con letra clara y cuidadosa nuestra amor,
que el amor en peligro es igual al peligro de no amor.


3.   FUIR

Huir, huir a colinas cobrizas. Muy lejos, fuera de esto hedor a col y berza hervida. Por las mañanas, con letra clara igual a la respiración, morosamente estudiar el dúctil y hermoso verso griego, y en campo homérico apaciguar la mente. No vivir, no sufrir, y escribir tan sólo. Y nunca recordar que se amó. Dedicarme a los dones de la poesía y la filosofía que fluyen como mar entre islas, deleitarme ante la albada de un verso antiguo y excitarme ante la tormenta de un verso de modalidad moderna. Escribir, con tinta untada en mi corazón, un bello libro de matriz clásica, razón y clave de mi existencia, donde en él acaso modestamente perduren unos ritmos, o unas pocas imágenes, o el retrato infiel de una memoria. Un libro sosegado de invierno con pálido sol muy de verano. E investigar nubes y atardeceres, ser detective de ciruelos en flor, pasear por las alegres avenidas de los bosques, conversar con el dulce tamarindo, e intimar mi cerebro con la sabia melodía de la lechuza. Huir. Leer, escribir y no sufrir. Y nunca recordar que se amó. Y en noches de mucho ardor pensar en el cuerpo aquel que tanto deseé y no tuve. Y volverse un experto en las artimañas de la melancolía, ya definitivamente retirado como un asceta o un monje en su celda claustral. Y pensar en el vasto universo, pues es noble pensar en tal objeto, que incluye tanto desde la destrucción del fuego hasta los vaivenes de la luna. Y averiguar, si el vasto universo esquivo y oculto como un animal huidizo, es refractario o no a la ley del amor. Monologar en mi faro. Saber de esas noches que son avisperos como sexos de hembra. Vivir, en fin, secreto, emboscado, oculto. Vivir en isla para observar con los prismáticos el vuelo y el color de las aves migratorias, delicadas y tibias como el alma o un párpado. Leer, escribir y no sufrir. Huir al territorio del lobo. Meditar de madrugada acerca de las extrañas y paradójicas energías de la vida, meditar muy quieto y muy solo. Volver mi vida gran bahía o fortín inexpugnable. Ser monarca y único. Último y meditabundo emperador solitario. Creer en el mar. Leer, escribir y no sufrir. Y nunca más recordar que se amó. 




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